Lava manos
- 4 recipientes
- Jarra
- Palangana (fuente grande)
- Toalla
- En los recipientes: hojas · harina o arena · piedras · barro o tinta (que pueda limpiarse con agua)
Cómo se hace
Los cuatro recipientes se dispondrán sobre una mesa y el predicador irá pasando las manos por cada uno de ellos diciendo:
Hojas: el pecado al inicio es tranquilo, normal, está todo bien.
Harina o arena: de a poco nos va cubriendo y nos vamos hundiendo.
Piedras: de repente, el pecado comienza a doler.
Barro o tinta: y sin darnos cuenta, ya estamos totalmente sucios.
Al final un miembro del equipo lava las manos con la jarra sobre la palangana y seca con la toalla.
Después de que el predicador muestra esta ilustración, va llevando a cada uno de los invitados a pasar las manos por cada recipiente y va repitiendo la experiencia.
El miembro que seca las manos va a ministrar en la vida de la persona que “hoy el Señor limpió toda la suciedad y hoy podés tener las manos limpias”.